Un sábado en la ruta del vino de Querétaro
Tres vitivinícolas, dos queserías y un cactus gigante — un día lento y delicioso a las afueras del pueblo.

La ruta del vino de Querétaro es fácil de subestimar. Desde Casa de Cantera, la primera vitivinícola está a quince minutos en coche; la última, quizá a cuarenta y cinco.
Empieza en Freixenet alrededor de las diez para el recorrido — abren cada hora. Quédate a comer en su restaurante si puedes, el cordero braseado siempre cumple. De ahí es corto el camino a Cava Quintanilla para los tintos.
En la tarde, pasa por la Quesería VAI para un maridaje de queso y mezcal. Suena raro hasta que lo pruebas.
De vuelta en Tequisquiapan al atardecer, camina por la Plaza Miguel Hidalgo. La parroquia se ilumina a las siete. Cena en El Mesón de la plaza — siéntate afuera.
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